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El Principito Histórico

Durante el segundo trimestre los alumnos de segundo de primaria vivieron una aventura académica divertida y enriquecedora. A través de una gamificación, fusionamos la metodología del trabajo por rincones, el trabajo por proyectos y el trabajo cooperativo. La gamificación que utilizamos se llama El Principito Histórico, en la que los alumnos viajaban con el Principito a lo largo de las épocas de la historia, consiguiendo diferentes inventos y descubrimientos de cada periodo histórico para así avanzar en la línea del tiempo. Empezamos en la Prehistoria y acabamos en la Edad Contemporánea. Cada alumno realizaba actividades que finalmente constituiría el producto final del proyecto; su propio libro del Principito Histórico. Este libro además nos sirvió como portafolio para evaluar el rendimiento de los alumnos.

Para esta gamificación, empleamos solamente un par de mecánicas de juego que son la narrativa, los niveles, las insignias y un leaderboard. Con la narrativa pudimos fusionar las distintas metodologías que empleamos en el centro además de integrar las cinco asignaturas que impartimos los tutores de segundo: Lengua, Matemáticas, English, Science y Arts.  

Por un lado todas las pruebas que diseñamos para las tres sesiones de trabajo por rincones estaban adaptadas con la narrativa del Principito; en la Prehistoria por ejemplo los alumnos tenían que diseñar un Cave School en el rincón de English o hacer pinturas rupestres en Arts. Mientras el Principito viajaba por la Edad Antigua, tenían que hacer un diario en Lengua y resolver problemas en matemáticas relacionados con el vocabulario específico de esa época. En cada época tratamos de proporcionar a los alumnos actividades en las que pudiesen plasmar los contenidos adquiridos de manera creativa, así personalizando lo que sería su propio libro al final del trimestre.

Por otro lado aplicamos la mecánica de los badges, o insignias, en las clases ‘normales.’ Los alumnos trabajaban de manera cooperativa por equipos en las clases de Lengua, Matemáticas, English y Science. En cada asignatura, los alumnos tenían que trabajar para conseguir el badge correspondiente. Estos badges estaba a su vez divididos en piezas por el número de equipos por clase, de modo que no lo conseguían sin que toda la clase pusiese su parte. La clase entera tenía que completar las cuatro insignias para pasar a la siguiente época histórica.  Además, aprovechamos para que estos badges fuesen inventos y descubrimientos propios de cada época histórica; por ejemplo los alumnos trabajaban para conseguir el molino, el globo terráqueo, la pólvora y la imprenta para pasar de la Edad media a la Edad moderna. De esta manera interiorizaron estos datos que forma parte del currículo escolar. 

En el pasillo de segundo de primaria se encuentran cuatro corchos, uno por clase, donde colgábamos los badges logrados por cada clase. Estos corchos funcionaban como el leaderboard en el que los alumnos podían ver cómo iban avanzando sus compañeros de las otras clases.  Además, en este pasillo se colgaba diferentes trabajos colectivos hechos en las sesiones de rincones como las pinturas rupestres, mosaicos y azulejos árabes.  También colgamos los trabajos realizados en casa, presentados en clase como actividad de expresión oral de la asignatura de Lengua. De este modo, nuestro pasillo del colegio se convirtió en una línea del tiempo gigante en la que los alumnos estaban expuestos en todo momento a contenidos trabajados a lo largo del trimestre, situados según la época correspondiente. Con este montaje conseguimos que los alumnos pudiesen situarse perfectamente en la línea del tiempo además de atribuir distintas anécdotas de la historia humana a cada época. 

Con este planteamiento logramos una gran motivación e interés por aprender en nuestros alumnos, dos aspectos claves para fomentar un aprendizaje significativo. Con los badges cooperativos generamos un clima competitivo sano, en el que los alumnos trabajaban para aportar su parte de la historia. No apostamos por premios físicos ni ventajas para los alumnos sino únicamente una motivación por avanzar en la narrativa. Esto resultó más que suficiente  ya que mantuvieron un nivel de rendimiento alto durante todo el trimestre. Por otro lado, la naturaleza creativa de las actividades en las sesiones de rincones proporcionaba oportunidades en las que los alumnos pudiesen gestionar sus ritmos de trabajo, las decisiones a tomar en cada tarea y que en general tomasen las riendas de su aprendizaje. 

Ha sido un proyecto gamificado muy completo que ha proporcionado una visión holística a los niños sobre su aprendizaje y ha sido una experiencia inolvidable tanto para los alumnos como para los profesores. Cada vez que cualquiera que la haya vivido escuche hablar del Principito, se acordará de este viaje tan mágico. 

 

http://ow.ly/ufsE300X86w

 

Artículo original de Michael Bennett 

Comentarios
Importante aportación. Buena información para los docentes.
Publicado el día 15/03/18 2:51.
El tema es muy intersante para todos aquellos que nos dedicamos a la docencia.Es muy enriquecedor. Muy buena aportación.
Publicado el día 8/03/18 6:39.
Fusión de metodologias con la narrativa. Interesante propuesta.
Publicado el día 31/12/17 16:15.
Un artículo y ponencia realmente interesante. Lo voy a recomendar a unos compañeros. Gracias por compartirlo
Publicado el día 13/04/17 8:35.